Transpatagonia 2002: querer es poder

22 05 2008

Mariano Loréfice – Experto Aventurarse

Unir los dos océanos por caminos y rutas no es difícil. Pero, hacerlo a través de los Andes por senderos y por la Meseta de Somuncurá, exige hacer camino al andar. Para la segunda edición de la travesía Transpatagonia, tenía preparada una sorpresa. Quería hacer un cruce a los Andes diferente y sólo me faltaba encontrar a los audaces que se atrevieran. Moni Nicola, del gimnasio Pacha de Venado Tuerto, me presentó un grupo de personas que querían vivir una aventura y a quienes, si algo les sobraba, eso era entusiasmo. A ellos se les sumaron algunos participantes más y quedó conformado un equipo de diez ciclistas, muy diverso y desparejo, con gente que en un noventa por ciento no tenía nada de experiencia en travesías de estas características.¿Quiénes están preparados?

Más fácil habría sido ir con ellos a alguna carrera de aventura, donde, llegado el caso, se podrían retirar de la prueba. Pero en esta ocasión no habría posibilidades de abandono: tendríamos que llegar o llegar. Durante los tres días del cruce, quedaríamos sin vehículo de apoyo y sólo con la posibilidad de obtener eventual y limitada ayuda de algún poblador aislado. Cada uno tendría que pilotear su bicicleta por trabados senderos y cargarla por escarpadas subidas, con una mochila, bolsa de dormir y colchoneta.

Confiaba en que las etapas habían sido diagramadas para que les quedara margen e incluso un día de descanso. La experiencia con otros grupos en travesías con características extremas, me había demostrado que tanto chicos, mujeres y veteranos pueden hacerlo. Como ejemplo, en la edición de Transpatagonia del año anterior, Laura Balestra, la doctora del grupo, que no era ciclista ni entrenaba, acompañó en todo el recorrido a sus posibles pacientes, con una bicicleta de acero y horquilla rígida. O el caso de Guido de Giovanni, quien, con 14 años, al igual que Laura completó el recorrido a puro pedal.

Siempre aparecen casos destacables que sirven como buen ejemplo para aquél que tiene una buena bici, entrena a diario y no se anima. Creo que cualquiera, con un entrenamiento medio y ganas, puede realizar las etapas. Lo fundamental son las ganas y no se puede hacer nada ante la desmotivación de la persona más entrenada.

El héroe de la Patagonia

Mientras esperábamos la balsa para cruzar el lago Tagua Tagua, algunos descansaban, tomaban mate, sacaban fotos y contaban historias. Pero hubo alguien que juntaba basura. Para él la basura no era chilena: así como el medio ambiente, era de todos y debía ser juntada. Ese era el concepto conservacionista de Mariano Blatt. ¿Quién sabe si cruzaría la Patagonia?, pero a su paso dejaría la huella invisible de quienes saben andar.

En la región cordillerana patagónica, aún quedan pasos a Chile restringidos a todo vehículo motorizado. Hay muchas huellas y senderos que se pueden trasformar en un obstáculo infranqueable para todo aquel que no esté dispuesto a esforzarse. Pero, ¿para qué esforzarse habiendo caminos? La respuesta la tendrán todos aquellos que vivan la experiencia y se animen a llegar, aunque sea empujando las bicis.

Para unir la aldea de Llanada Grande, en Chile, con el lago Puelo y el Bolsón, hay que descifrar una maraña de senderos que llevan a lugares de una belleza extraordinaria. Bordeando lagos, ríos y cruzando pequeñas pampitas, se pueden encontrar pobladores que se describirían como habitantes del paraíso. Como premio a nuestro esfuerzo podríamos compartirlo con ellos.

En medio del bosque, cuando el cansancio se siente y la luz apenas atraviesa la tupida floresta, podés sentirte perdido. El sendero se hace tan estrecho que apenas puede pasar un peatón. La huella tan profunda y angosta, es una canaleta que labró el agua y apenas deja espacio para los pies. Las manos van ocupadas en empujar la bicicleta y retirar las ramas para abrirnos paso.

La cuesta parece que llevara al cielo. Interminable, nos obliga a resignarnos. Nuestra velocidad apenas alcanza el kilómetro en la hora. La distancia se transforma en un enigma y los cálculos de tiempo nos advierten que de día no llegamos. Por fin termina la subida. No alcanzamos el cielo y lo tenemos que adivinar por encima del eterno techo de vegetación de la selva valdiviana.

La bici se transforma en un elemento de batalla que amigablemente abre la cortina de vegetación y nos permite deslizarnos en las bajadas, rumbo a lo desconocido. De una forma instintiva, como jamás lo habíamos hecho, disfrutamos del dominio de una bicicleta que en ese momento descubría el verdadero mountain bike. Jugamos, nos sentimos chicos y también nos caemos como tales.

Lógicamente, los integrantes del grupo tenían habilidades dispares. Había quienes eran más fuertes en las subidas y quienes eran más hábiles en las bajadas. También teníamos a Dina, sobrecargada de peso y cosas superfluas, como luego admitió ella, y a Mario, ¡quien se había olvidado la mochila!

Pero lo más importante era la gente y las buenas personas que constituían el grupo. Esto fue fundamental para formar un excelente equipo. No faltó quien le cediera a Mario una bolsa de dormir, ni quienes se quedaran atrás para ayudar a Dina, que por suerte no se fastidiaba ni perdía el buen humor.

En mi caso, cargaba dos alforjas laterales, un bolso superior y un trailer Halawa. Mi equipaje estaba constituido por elementos de auxilio y la comida, que era para que 11 personas comieran durante dos días. En las angostas canaletas que a veces teníamos como camino, y entre las piedras, el trailer podía llegar a atascarse. Pero ahí estaban, serviciales para desatascarlo. Quién sabe de dónde les salía la motivación. Todos estaban cansados, pero no dejaban de solidarizarse.

El dominio y el temple de cada uno se pusieron a prueba. El dominio, estrechamente ligado al coraje y a la prudencia en las bajadas. El temple, con la garra, la paciencia y la confianza en las interminables cuestas minadas de rocas, donde la bici se transforma en un lastre. Nos hubiéramos encontrado perdidos si perdíamos la confianza. Era una prueba psicológica, en la que casi todos debieron encontrar el poder de su fuerza interior.

Continúa…

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En balza de Iguazú a Buenos Aires

21 05 2008

Gracias Federico por acercarnos esta historia. Los invito a leerla:

“Me parecieron situaciones risueñas, algunas disparatadas y otras insólitas—además de riesgosas—las aventuras que vivieron años atrás dos muchachos con poca experiencia y mucha imprudencia” –esta es la explicación de por qué comencé el relato dividido en doce capítulos breves, de una travesía a la deriva sobre el río Paraná entre Iguazú y Buenos Aires. .

Este relato me permitió memorizar las contingencias vividas décadas atrás por dos veinteañeros sin la menor experiencia en viajes ni recursos para realizarlos. Yo era uno de ellos y con mi amigo Toto finalmente hicimos una travesía en embarcaciones improvisadas, navegando a la deriva dos mil kilómetros en uno de los ríos más largos del mundo y uniendo el Iguazú con Buenos Aires..

Un poco por deformación profesional, trataré que este relato resulte entretenido y fácil de leer. Algunos de quienes han leido mi primer narración me han pedido que no la deja espaciada de lunes a lunes porque se podría perder la hilación. Otros me preguntaron si los dibujos son míos y les respondo que sí, que me causó un inesperado placer el graficar algunas situaciones sobre las cuales no pude tomar fotografías en su momento.

Alguien me preguntó sobre el motivo de presentar este relato, a tanto tiempo de ocurrido el suceso. Y contesto que son dos motivos. Uno surgió cuando descubrí entre papeles relegados el cuaderno de viaje, con descripciones que ya había olvidado pero que me resultaron muy amenas y divertidas. Y pensé: “Si esto me divierte a mí, que ya lo conocí, podría ser interesante para otros”.

Y el segundo motivo es que este relato puede explicar que vivir una aventura está al alcance de cualquiera, basta que se anime y tenga verdaderas ganas de vivirla. No hacen falta dinero,  recursos especiales ni siquiera experiencia anterior. Claro que la imprudencia depara peligros que pueden ser muy serios.

Oscar Fernandez Real

Primer Capitulo

Tomar el tren de carga. Linyera con Cruz de Hierro. Personajes de John Dos Passos. Influencia de un vagabundo que fue comandante de un destructor alemán durante la Batalla de Jutlandia, y que guardaba como gran tesoro una Cruz de Hierro. Los linyeras (se llamaban “crotos” por el nombre de un gobernador bonaerense que los autorizó a trasladarse en trenes de carga).

Tomar el tren de carga

La vida de un aventurero puede tener un comienzo diverso, no siempre heroico ni racional. En este mes de enero se cumplieron cincuenta y dos años de mi primera aventura, y quiero contar cómo empecé –siendo apenas un muchacho de barrio, sin mayores recursos económicos– la larga serie de experiencias que ahora forman mi bagaje aventurero.

A mis diecinueve años, recién egresado del ciclo medio de un Industrial de Aviación, yo comencé a trabajar como mecánico de mantenimiento en una fábrica de caños y accesorios de fibrocemento –aún no se había descubierto que el amianto era muy cancerígeno—y allí hice mis primeras armas en la lucha sindical, que pronto abandoné. La cosa era conseguir un salario, ya que por entonces era difícil obtenerlo antes de cumplir con el servicio militar.

Dentro del pequeño mundo de esa fábrica conocí a un grupo de personajes extraordinarios, pero entonces me hice amigo de Jaime Prats, otro mecánico de 24 años a quien pronto admiré pese a su desgarbada pinta de Cantinflas y a sus esporádicas borracheras. Era muy inteligente y sensible, ávido de libros y pletórico de fantasías.

Esa fábrica estaba situada en las afueras de Haedo y al costado de una vía ferroviaria por la que circulaban uno o dos trenes de carga por día. En anchos zanjones que orillaban la vía acampaban linyeras, algunos de los cuales después seguían viaje trepándose a los lentos convoyes.

Linyera con Cruz de Hierro

Nuestro trabajo nos permitía a Jaime y a mí muchos ratos libres, en los que charlábamos y nos intercambiábamos sueños e ilusiones. Una mañana nos escabullimos hasta la vía y hablamos con un viejo que se había hecho una cubierta provisoria con unas chapas y cartones. Nos llamó la atención su actitud, digna y casi elegante, mientras cocinaba un potaje de hierbas y yuyos. Reticente al principio, cuando comprobó que nuestro interés era respetuoso y no mera curiosidad, contestó a nuestras preguntas con un lenguaje culto en el que evidenciaba su origen alemán.

Nos contó que era vegetariano y que hacía años recorría nuestro país, a veces haciendo unas changas pero la más de las ocasiones largándose hacia cualquier rumbo, preferentemente las sierras de Tandil y de la Ventana. Correspondiendo a nuestras preguntas sobre su itinerario y origen, cuando ya sintió algo más de confianza en nosotros extrajo de sus ropas un gran sobre de cuero en el que guardaba papeles y documentos.

Nos sorprendió cuando explicó que había participado en la Primera Guerra Mundial como capitán de un destructor alemán, protagonizando hechos que lo hicieron meritorio de la Cruz de Hierro, pero la decepción por el destino de Alemania  lo había instado a abandonar todo y lanzarse a peregrinar como un ermitaño. Nos contó que había participado en la batalla de Jutlandia. pero cuando la flota se rindió y fue internada en la base inglesa de Scapa Flow los capitanes abrieron las válvulas de sus buques y los hundieron, para no afrontar la indignidad de la rendición.

Cuando nos despedíamos, el viejo extrajo su joya más preciada. Era una Cruz de Hierro con bordes plateados y una larga cinta blanca y negra.
El viejo linyera era vegetariano y contó que en la Primera Guerra Mundial (1914-18) había sido comandante  de un destructor. Nos mostró una Cruz de Hierro, su tesoro más preciado.

LA BATALLA DE JUTLANDIA

La Batalla de Jutlandia fue la mayor batalla naval de la historia hasta la Batalla del Golfo de Leyte en 1944, por cantidad y calidad de barcos, con una diferencia, fue el mayor enfrentamiento artillero naval de la historia.

Mayo-Junio 1916- La batalla de Jutlandia (o Skagerrak) fue la mayor batalla naval desde la de Ecnomo en 256 aC. Nunca desde entonces se han enfrentado tantas naves y tantos hombres… para nada. Ante la superioridad naval británica, la flota alemana había eludido durante largo tiempo el combate y permaneció en sus puertos. El ascenso al mando de su flota del almirante Reinhardt von Scheer, más agresivo que su antecesor, propició que por primera vez la flota alemana saliera al Mar del Norte. La batalla duró dos días y técnicamente no hubo un vencedor. Los británicos perdieron 14 barcos, con 6.100 bajas, y los alemanes perdieron 11, con 2.500 bajas. Pese al resultado relativamente favorable a Alemania, la flota germana no volvió a desafiar durante el resto del conflicto a la Gran Flota británica, permitiendo que esta continuara con su dominio del Mar del Norte. Los alemanes pusieron desde allí  todas sus esperanzas en la guerra submarina.
LA CRUZ DE HIERRO

Al igual que el resto de las Cruces de Hierro de Segunda Clase, está formada por 3 piezas, 2 externas de plata alemana soldadas entre sí que sujetan el núcleo de hierro semimate.   Si bien tiene las mismas dimensiones que la de 1939 (44×44 mm), cada lado tiene 2 mm menos de grosor que la de 1939.  En la parte frontal aparecen, en orden descendente, la corona imperial, la letra W  (en honor al Kaiser Wilhelm II) y la fecha de su instauracion, 1914.  En su parte posterior aparecen, en orden descendente, la corona imperial, las letras FW  (en honor al Kaiser Friedrich Wilhelm III), las hojas de roble, y la fecha de su instauracion (1813).   La Cruz lleva una banda de color blanco y negro, colores representativos de la Alemania de la Primera Guerra Mundial.

Cruces de Hierro de 2da Clase 1813 y 1914,de la colección de Pedro Cortés – Munich

Personajes de John Dos Passos

Con Jaime nos decidimos, estimulados por la lectura de “Manhattan Transfer” de John Dos Passos.. Un día próximo, aún sin definir el plazo, nos lanzaríamos a tomar un tren de carga, para correr aventuras como ese viejo alemán.
Los linyeras de esa playa ferroviaria de Haedo abordaban trenes de carga para viajar por todo el país. Los autorizaba la llamada “ley Crotto” por el nombre de un gobernador bonaerense

No lo hicimos.  Pasó el tiempo y las circunstancias nos separaron. Cuatro años después, una noche me encontré con Jaime en la estación Liniers del Ferrocarril Sarmiento. Apenas cruzamos unas palabras, porque él estaba con su mujer y sus suegros y yo tomaba un tren en sentido contrario. Yo había realizado ya dos viajes aventurados hacia la Quebrada de Humahuaca y navegado el río Paraná en una balsa, desde Iguazú hasta Buenos Aires. 

Suspiró largamente y me abrazó, antes de subir al tren de pasajeros.       

–Pichón (así me llamaba), vos sí que alcanzaste a tomar el tren de carga…

Nunca más lo ví, pero sigo recordando sus gestos pausados y su mirada melancólica.

Los invito a leer el próximo capitulo: Cap. 2: El último hidroavión. Espejitos para los indios. Un loco como acompañante. Hidro con historia de bombas





Vivir Aconcagua – Experiecia vivencial dia a dia comentada en un blog

17 05 2008

Esta vez les hacercamos un blog en donde podrán conocer cómo se vive el día a día, de una travesía inigualable en el Aconcagua.

Los invito a leer el “Epilogo” de esta travesía y a visitar el blog.

En tiempo pasado entre esta experiencia y hoy, me ha permitido tomar cierta distancia de los acontecimientos. El relato fue tomado directamente del diario de viaje, y aquel, escrito con la emoción del momento. No siempre fui justo con mis compañeros, y seguramente, fui demasiado indulgente con mis yerros.

La convivencia en un ambiente tan agresivo no fue fácil. En un grupo relativamente grande, de tan distintas edades y backgrounds diferentes, encontrar un “único” camino resulta prácticamente imposible. El enfoque que se le dio desde un inicio al grupo resultó en una mejor cohesión, y sin dudas, la amistad de largos años con Chavy resultó muy positiva.

Con algunos, sintonicé mas rápidamente, y con otros no resultó fácil.
Sin embargo, creo que si comparamos nuestras vivencias con la de otros grupos en la montaña debemos reconocer que ha sido altamente satisfactoria.

El haber logrado la cumbre fue magnífico. Es indudable que me siento orgulloso, por mi y por el grupo.
Sin embargo, es accesorio. Junto a nosotros, había en la montaña gente que lo merecía tanto o más que nosotros. y no lo logró. El clima, el físico o el ánimo propio no se lo permitieron. Suerte, casualidad, oportunidad o lo que sea nos puso en condiciones de llegar.

Lo más importante de todo esto no fue hollar las piedras de la cima. En estos días, encontré en mi y en los demás cosas que desconocía.

Pude expandir mis límites mucho más allá de mi horizonte. Descubrí fortalezas y debilidades.
Disfruté de momentos simples en lugares maravillosos, que hacen emocionar hasta las lágrimas.
Aprendí a intentar un esfuerzo más, otro paso más adelante, otro metro más arriba.

Leer desde el día 1 http://el-tiki.blogspot.com/2006/09/14.html al día 25 http://el-tiki.blogspot.com/2007/10/al-aconcagua-da-25.html.

 

 

 





Che Sudamérica – Diario de Via (Blog)

11 05 2008

En esta oportunidad le presentamos un blog, “Che Sudamérica – Diario de Viaje” (186 días por las rutas y caminos de Sudamerica con el Toba)

Por qué Che Sudamérica?
Buena pregunta que varios me hicieron cuando les avisaba por mail la existencia del diario, otros que por el mensaje en mi msn se enteraban.

La idea del diario y el nombre claro que está ligado a los diarios de viaje del Che Guevara, todo nació hace poco cuando volví de la casa museo de Enrnesto en Alta Gracia, en Córdoba. Vistando las distintas salas del museo vi en una vitrina uno de sus diarios de viajes, ni siquiera sé cuál de todos ellos, porque tuvo varios viajes, el diario estaba amarillo, viejo, casi no se podia leer nada pues estaba escrito con tinta de lapicera y pensé, PUCHA QUE PENA, ese texto se ha perdido.

Entonces recordé a mi viejo diario de viajes, mi diario escrito todos los días durante 186 días de mi viaje que se inicia en Rosario (ciudad natal del Che) y que tenía como objetivo los EEUU de norte américa, aunque ya adelanté que no llegué hasta allá, fui muy lejos, además fui y volví por distintos caminos, conocí gente, lugares, historias, mi novia se convirtió en esposa y en el camino se gestó mi primer hija, todo en poco más de 180 días, esos que en un año laboral se pasan sin darte cuenta, en una oficina, fábrica o lo que sea, pero suelto, sin rumbo, en la calle, es toda una vida y te forja, a mi me ha moldeado y hoy soy lo que soy, pienso lo que pienso y decido lo que decido en función de lo que aprendí de la vida en éste, mi primer viaje de largo aliento. Luego claro vendrian más, no tan largos pero si periódicos, cuando empezas a viajar no podés parar, porque viajar es agua para tu mente y alimento para tu alma.

Así entonces me decidí, algunos años más tarde a revivir este diario, a convertirlo en digital, para que no se ponga amarillo, para que no se borre, para que lo puedan compartir y ojalá los entretenga, los anime a viajar y en lo posible que les enseñe algo que no conocían.

Mi pequeño homenaje a El che viajero. Entonces CHE por el CHE, Che porque como me dicen Toba, siempre todos en msn, telefono, o mail dicen CHE TOBA que haces hoy, che Toba sabes cómo…. , che Toba, tenés…? y así también nació CHE TOBA como marca, luego viene incluso el sitio www.chetoba.com.ar desde donde cuelgo algunos de mis proyectos actuales, proyectos de vida ON LINE, sin ataduras, para algún día volver a las rutas, caminos y también por qué no,  MARES !!

Listo, esta es la historia del nombre y digo también que el revivir algo viejo es volver a vivirlo 2 veces. Al que me dijo que no se puede vivir de los recuerdos le digo que quien piensa eso es porque no tiene nada bueno que recordar!!!

Si en la vida sos feliz y haces cosas que te hacen sentir bien pensá que cuando seas viejo y estes sentado en el sillón, con dificultad para moverte, casi sin podes caminar y solo en tu casa, sólo te acompañarán los recuerdos, entonces si viajaste cuando fuiste jóven, con los recuerdos viajarás 2 veces, si fuiste feliz de jóven lo serás de viejo.

Para iniciar y conocer la aventura de este aventurero hace click en el siguiente link: http://www.chesudamerica.com.ar/inicio-viaje-por-sudamerica





Diario de una aventura en el Monte Tronador

11 05 2008

“incomparables bellezas”
“creo que he encontrado la meta de mi vida”
“todo me resulta tan extraño, pero estoy muy tranquilo;
aquí estamos en un lugar más hermoso que cualquier otro – por qué tengo que seguir viaje?”

Otto Meiling, 1924, frases de su diario cuando avisto el Monte Tronador

Me encuentro en el Parque Nacional Nahuel Huapi, en la frontera de nuestro país con Chile, en Pampa Linda a 850 mts sobre el nivel del mar, la base de una de las montañas más bellas que al momento he tenido la suerte de vivir, el Tronador, un viejo volcán que luego de su muy antigua erupción quedo su cumbre conformada por tres picos, el chileno, el internacional y el argentino.

Su cima fue alcanzada por primera vez por Hermann Claussen en enero de 1934, luego de vanos intentos realizados por encumbrados escaladores que conformaron el incipiente Club Andino Bariloche, entre ellos uno de los grandes pioneros de nuestra Patagonia como fue Otto Meiling.

Sus tres picos están rodeados por varios glaciares que descienden de sus cumbres en forma de bravos ríos de hielo. En su avance descendente, al ir copiando la superficie de las laderas generan distintas formas de grietas, saltos y cascadas, como si fuesen hojas, que se abren y cierran en el pasar de los años, de un gigantesco libro. Estos centenarios torrentes helados siguen su lentísimo curso hasta los 1700/2000 mts, allí sus caras formada por enormes masas resquebrajadas cuelgan, como flecos de una gran alfombra blanca, amenazadores sobre las negras paredes de rocas verticales, surcadas por graciosas y delicadas cascadas. Es impresionante ver caer estos grandes Seracs, saltos de hasta 500mts, y es más sobrecogedor aun el oír su pavoroso estruendo, que repercute siniestramente en los cercanos valles como andanadas de poderosa artillería… de allí su nombre… El Tronador …

Su ascensión se realiza desde el lado argentino. Actualmente nos es recomendable procurar la conquista del pico internacional, ya que por el retroceso de los glaciares su cumbre ha quedado muy expuesta a avalanchas de hielo y a derrumbes de grandes rocas que se encuentran sueltas, varias de ellas en estado muy corroído. Es una montaña extensa, la aproximación a la cumbre es una larga travesía de mediana pendiente que se va recorriendo por sobre de sus glaciares, el ataque final al pico argentino representa una escalada exigente, con grampones, piquetas y preferiblemente encordados, ya que en algunos tramos su pendiente supera los 60 grados.

En esta expedición estuve acompañado por dos guías, de gran formación en escalada y hielo por sus pasos en la región del Chalten. El jefe del grupo fue Crai Ross (un duro descendiente de escoceses, que actualmente trabaja en esta montaña), secundando por Pablo Boticelli, quien vive en San Martín de los Andes, gran conocedor de otro espectacular volcán como es el Lanín.

La llegada a la base del Tronador desde Bariloche se realiza por el sinuoso camino que bordea uno de los lagos más lindos de esta zona, el Mascardi, De aguas color turquesa muy transparentes fruto de deshielos y también de los residuos glaciarios que recibe del Tronador. Su desembocadura forma el río Manso, que luego de turbulentos pasajes, ideales para la práctica del raftting, termina muriendo en las costas del Océano Pacífico.

Ya en Pampa Linda y luego de obtener la autorización de ascensión, comenzamos nuestra marcha bordeando las lechosas aguas del río Castaño Overa, formado por los deshielos del glaciar del mismo nombre… Realizados un par de kilómetros en este camino y nos vemos obligados a cruzar el río utilizando un viejo y precario puente formado por un enorme tronco de un gigantesco cohíue abatido por la vejez… Entramos en la zona del bosque, un mundo vegetal, una gran variedad de arbustos, pasajes de helechos y cañas, musgos, líquenes y criptógamas crecen vigorosamente sobre esta empinada y húmeda ladera…

Transitamos un zigzageante camino, conocido como el caracol, en medio de imponentes cohíues, raullíes y lengas, de edades centenarias, muchos de ellos con mayor antigüedad al descubrimiento de nuestro continente… A medida que avanzamos, comenzamos a ver, con mayor claridad, entre sus verdes copas la grandiosidad de los glaciares que circundan El Tronador… Toda la naturaleza se explaya a nuestro alrededor. ¡Que hermosos contraste! ¡Que estupenda maravilla!… A nuestro paso escuchamos una gran cantidad de cantos y silbidos de diversos pájaros… Un Carpintero sigue su repiqueteo en el tronco de un árbol a pesar de nuestra proximidad…

Seguimos el ascenso, la vegetación y la fauna comienzan a ralearse al ir tomando altura, el suelo cada vez más pedregoso. Nos lleva un par de horas alcanzar nuestra primer parada: La Almohadilla, una pampita a 1400 mts de altura. Hacemos un descanso, aprovechamos a hidratarnos y comer unas frutas secas, enseguida, sin perder calor corporal, seguimos camino por un sendero rocoso en busca del primer objetivo…

… el Refugio Otto Meiling, a 1920 mts, se encuentra sobre una plataforma de rocas abrazada por los largos brazos formados por los glaciares Overa Negro y Alerce, sobre su fondo se elevan majestuosas dos de las cúspides candidísimas del Tronador, ya que por nuestra posición geográfica el pico chileno se oculta como sorpresa sólo para los que se animan a ir en su búsqueda… Este refugio de montaña es uno de los mejor equipado y conservado, con un impecable servicio de hospedaje, tanto por su confort y limpieza como por la cálida atención que brindan todos los que en allí trabajan… Diariamente se acerquen aquí muchos amantes del trecking a disfrutar de este extraordinario entorno.

Luego de un liviano almuerzo, más bien una picadita, y una merecida siesta, nos equipamos con los grampones, piquetas, arnés, mosquetones, cuerdas, tornillos para hielo,…. y junto a Crai vamos a realizar unas prácticas de escalada en las profundas grietas del glaciar Overa Negro, cercano, tan solo a pocos metros del refugio. ¡Que excitación rapelar en medio de este mundo de mágicas formas y colores formado en los glaciares!… Azules, turquesas, verdes, aguamarinas… Maravillosas tonalidades son irradiadas por los rayos solares en su choque con los cristales del hielo… Grandes cuevas, túneles subterráneos, un mundo de cavernas heladas en estas profundidades… Una vez abajo, hay que subir, una piqueta, la otra, un pie apoya, el otro sube, de vuelta la piqueta… Varios resbalones, la técnica de esta escalada tiene sus secretos, hay que encontrarlos, algo, aun me falta descubrir… No es poco el esfuerzo, son varios metros verticales, en casos extraplomados…

Ya esta cayendo el sol, volvemos al refugio y nos entregamos a disfrutar unos riquísimos mates sentados sobre unas rocas, apreciando el imponente paisaje que nos rodea… El Tronador, al poniente, se entrecorta majestuosa y terrible sobre el intenso azul de un cielo, resplandeciente, por efecto de los rayos del sol en el candor purísimo de los glaciares y nieves que cubren sus llamativas cumbres… Al levante las góticas agujas que forman los cerros Catedral, Capilla y López…. Al sur la cadena de los Andes Australes, una larga vista de gigantes moles con su cumbres blancas, una tarde perfecta, no hay nubes que las tapen…

Temprano aun y gracias a la gran pericia culinaria de Pablo tomamos una buena comida y nos vamos pronto a descansar… Si continua el buen tiempo saldremos para la cumbre bien temprano por la mañana… El refugio Otto Meiling cuenta con una planta baja donde funciona el espacio de bar/comedor con cocina integrada, los baños y una pequeña área de administración, depósito y bodeguita de buenísimos vinos… Y un primer piso, o mejor descripto como un gran altillo, lleno de colchones, hasta cuatro hileras de quince colchones, donde uno lleva su propia bolsa de dormir.

A las tres de la mañana Crai nos despierta y nos da la fausta noticia de que el tiempo es espléndido… Un buen desayuno y nos ponemos en marcha a las cuatro. El cielo está extremadamente límpido, cuajado de innumerables estrellas, la luna en su cuarto creciente, resplandece en el campo blanco de los hielos y nieves; Hay un gran silencio, todo reposa en una paz soberana, la gran luminosidad nos permite avanzar sin necesidad de nuestras linternas frontales. Realizamos nuestros primeros pasos hacia unas rocas cercanas donde nos colocamos los grampones y formamos la cordada, Crai adelante, yo voy al medio y Pablo cerrando la hilera, a unos diez metros uno de otro, ya que al avanzar por estos glaciares aun recubiertos por la nieve del invierno pasado, se corre el peligro de caer en alguna grieta aun oculta.

Así encordados, con la nieve dura por el frío de la noche, seguimos el rápido ritmo que marca Crai. Cuando la pendiente aumenta la marcha se hace más lenta, un paso hacia delante, un imperceptible descanso antes de mover la otra pierna y luego el paso siguiente. Nuestro rumbo inicial es al noroeste, hacia el Filo Lamotte, nos sentimos bien, fuertes, procuramos evitar el zigzageo, por momentos enfrentamos a fuertes trepadas, hay que alcanzar la cota de los 2400 metros… Aquí cambiamos el rumbo hacia el suroeste, es larga la travesía, ahora suave la pendiente… A nuestro frente sobresale, como el enorme lomo de una ballena blanca, los hielos y nieves del Filo La Vieja, hay que cruzarlo…

…Tan solo el ruido de las puntas de los grampones al penetrar en la nieve acartonada y el murmullo del viento, que a medida que muere la noche comienza a despertar, nos acompaña en estas inmensidades… En el horizonte la luz de la luna y las estrellas reflejan en los cristales de este mar helado formando una brillante alfombra, recortada de tanto en tanto por extrañas líneas opacas… Las peligrosas grietas, profundas heridas aun no cicatrizadas de la montaña, que debemos con tiempo anticipar y evitar.

Son las cinco y media de la mañana…Al traspasar el Filo La Vieja retomamos el rumbo noroeste a través del torrente del glaciar Manso, una gigantesca masa helada que desciende mansamente como un mar en su día más calmo, la nieve que descansa en él forma un gran callejón, una amplia avenida… En su extremo inferior, sobre el corte abrupto de la montaña, se forman colosales y fantásticos seracs que van cayendo, saltando cuan clavadistas al vacío, no sin gran estropicio, sobre el colchón de las viejas cenizas de este volcán… En este lecho de muerte estos gigantes bloques de hielo resurgen, así como el ave fénix, formando el Ventisquero Negro, un glaciar reconstituido de llamativo color grisáceo, mezcla del hielo, residuos de pasadas morrenas y las cenizas volcánicas.

Con calma, pero con rápido paso avanzamos por esta blanca avenida. Solo nos frena el helado y cada vez más intenso viento que desciende encajonado desde la cumbre. Repentinamente, como el abrir del telón, las luces del alba dan comienzo a una impresionante función… En su levante el sol despierta con todo el esplendor de una arcana magnificencia de fuego, luces y colores… En nuestro horizonte los picos del Tronador, sus amenazadores hielos, blanquísimas nieves y su débil pared de roca a pique, arden como un incendio con el impacto de los primeros rayos… A nuestra derecha el imponente paredón del Filo La Vieja, cortado tanto en tanto por hendiduras de alguna profunda grieta… Momentos de gran contemplación, donde espontáneamente nos brota, desde el fondo de nuestra pequeñez, un agradecimiento a la naturaleza, a Dios, como sublime director de esta obra, de esta maravillosa pieza teatral.

Bien pasadas las siete entramos en nuestra aproximación final, recorremos la zona de la Depresión, una gran plataforma de hielo con una imperceptible pendiente negativa surcada por grandes grietas que debemos ir contorneando… Ahora una pequeña pared, no sin trabajo hay que pasarla… ¡Que sorpresa! ¡Que estremecedor!… Los tres picos en su plena visión… Frente a nosotros, por primera vez, el pico chileno, redondeado por sus bellos glaciares, con escuetas paredes de rocas corroídas por el transitar de estos miles de años… Estamos en el collado de la montaña… Conocido como el Col del Viento, por ser un pasaje continuo de los fuertes vientos que entran del oeste… Los bravos vientos del Pacífico.

Ahora si, a todo o nada… nos enfrentamos con la cumbre, el pico argentino… Una escalada intensa, un desnivel de 200 metros, hielo y nieve, grietas, seracs a sus costados, pendientes mayores a los 60º… Ya que somos tan solo tres, nos reequipamos y trepamos encordados a escasa distancia uno de otro… Crai a la cabeza… Lo seguimos, lo más cerca posible, esto nos ayuda, en el andar en la fuerte pendiente, a controlar las ráfagas que nos dispara del viento, embates que sentimos así como garras de un feroz animal en pleno ataque… Vamos que ya estamos, nos alentamos… Un descanso, nos hidratamos, unas frutas secas… Crai sigue… Ahora solo… Va encordado… Fija unos seguros y avanza… Desde abajo lo aseguramos… Ahora voy yo… Luego seguirá Pablo… Si ya estamos… Estamos los tres en la cumbre… Que cumbres, los tres picos del Tronador, majestuosos, implantados sobre mares y ríos de nieves y glaciares… aquí estamos en un lugar más hermoso que cualquier otro – por qué tengo que seguir viaje?

Ahora, recogido, nuevamente en Pampa Linda, revivo esta alucinante aventura, al abrir los ojos y contemplar, como en su momento hiciera Otto Meiling, estas incomparables bellezas… Una y otra vez, como el repiqueteo de aquel pájaro carpintero… Solo en mi cabeza taladran las palabras… Gracias… Gracias Naturaleza… Gracias Dios… Tu obra… Una maravilla… Incomparables bellezas… Un lugar más hermoso que cualquier otro… Solo un Divino Arquitecto pudo hacer este Monte Tronador…

Más fotos: http://www.champaqui.com.ar/tronador.htm
Fuente: ALTO RUMBO – TURISMO ALTERNATIVO (http://www.champaqui.com.ar)





America en 2 Ruedas – De Rosario a la Habana

4 05 2008

Un viaje por el interior de los pueblos latinoamericanos en busca de sus raices folcloricas y su cultura a través de la música.

“Veni, pone primera y roda por America arriba de este sueño hecho realidad.
La moto tambien es tuya, subite, viaja conmigo. Te invito a ser parte de esta aventura recorriendo los pueblos latinoamericanos en busca de sus raices y su cultura descubriendonos en nuestro interior.”

Así nos invita a Tincho a conocer su viaje: http://americaen2ruedas.blogspot.com





En Busca del Faro del Fin del Mundo – Expedición Chuanisin 2001

2 05 2008

Travesía en Kayak a la isla de los Estados

Finalmente nos vamos…a pesar de los paros y los impuestazos nosotros nos vamos a remar al Fin del Mundo, en busca del mítico Faro de Julio Verne y de la misteriosa Isla de los Estados. Fue un año y medio de mucho trabajo que ahora se acumula sobre nuestras espaldas y que parece estallar dentro de nuestras cabezas…pero que va a desaparecer apenas empecemos a remar. Las últimas informaciones meteorológicas provenientes de Ushuaia dicen que el tiempo esta muy frío y con tormentas…pero acaso alguien pensaba que nos íbamos al Caribe??? Esperamos ir transmitiendo nuestra aventura a través de este site cada dos o tres días para que todos ustedes puedan seguirnos y remar con nosotros. Sabemos que no vamos a estar solos en nuestros kayaks!!! Por supuesto que tuvimos nuestra despedida y no desperdiciamos la oportunidad para comernos nuestro “último asadito” que esperamos dure en nuestro paladar por algunos días más. Gracias a todos por los mail y mensajes que estamos recibiendo desde todos lados del mundo!

After one year and a half of hard work we are ready to leave!!! We are really tired and our heads are near to explode. The last information about climate said that in Tierra del Fuego the temperature is already cold and that there are strong winds and some early snow…but we never said that we were going to the Caribian!!! We’ll be updatting on this site every two or three days with all the news and comments about our expedition, so you will be able to follow us and, why not, kayak with us! We know that we are not alone. Of course we have our fareawell party with an argentinean typical barbecue!! Thank you very much to you all for your mails and messages!

Viví la expedición día a día en el siguiente link:
http://www.findelmundoexpediciones.net/fme2001/e-online6.html
http://www.findelmundoexpediciones.net/fme2001/home.html